País: España
Com. Autónoma: Navarra
Provincia Navarra
Merindad: Pamplona
Comarca: Cuenca de Pamplona
Partido judicial: Pamplona
Altitud: 449 msnm
Distancia: 447 km a Madrid
Superficie: 23,55 km²
Fundación: 74 a. C.
Población: 199,608 hab. (INE 2008)
Densidad: 8,48 hab/km²
Gentilicio: Pamplonés, pamplonesa; Pamplonica; Iruindar (euskera)
Pamplona (en euskera, Iruña como forma cooficial e Iruñea según la Real Academia de la Lengua Vasca) es la capital de la Comunidad Foral de Navarra (España) y centro de la cuenca de Pamplona.
Fue fundada en el 74 a. C. por el general romano Pompeyo sobre un poblado preexistente llamado Iruña o Bengoda. Durante la Edad Media fue la capital del Reino de Pamplona y posteriormente del Reino de Navarra, y por ello hoy es considerada por la mayoría del nacionalismo vasco la capital histórica de Euskal Herria.
Se extiende a ambas orillas del río Arga. Es el centro financiero y comercial de Navarra, además de centro administrativo. Su población (2008) es de 199.608 habitantes, y alcanza los 320.000 habitantes si se incluyen los municipios que constituyen el área metropolitana de Pamplona.
Es un importante núcleo de actividad industrial, siendo las actividades de mayor importancia la automoción (con la fábrica de Volkswagen), energía eólica (Gamesa, Acciona, M.Torres e Iberdrola), materiales de construcción, metalurgia, papel y artes gráficas y transformados cárnicos. La docencia y la sanidad constituyen la segunda actividad económica de la comunidad.
Orígenes
El nombre euskérico parece derivarse del euskera "Hiri", traducido como "ciudad o villa". Los pueblos con ese componente (hiri) fueron poblados por motivos estratégicos o comerciales y acabaron siendo centros de referencia comarcales y, en consecuencia, para los naturales eran "la ciudad". Según otros, puede hacer mención al río "Runa“, hoy llamado Arga.
En época del imperio romano, el poblado de Iruñea se convirtió en ciudad a través de la fundación de "Pompaelo", fundada por Cneo Pompeyo Magno en el año 74 a. C., que estableció un campamento militar que con el tiempo sería Pamplona.
Pompaelo, que recibió el nombre de su fundador, no fue más que una pequeña civitas edificada por legionarios, donde fueron asentados los vascones de la antigua aldea.
La defensa de la ciudad sería relativamente sencilla al estar situada a cierta altura y encontrarse protegida por el río Arga que la rodea, bastando con amurallar sólo uno de sus flancos. En casi toda la zona cercana al río existirían entonces zonas boscosas o de arbustos, que aseguraban la subsistencia de los rebaños, el suministro de madera y de algunos frutos. La parte más cercana a la muralla contendría las edificaciones, con el Foro en el centro y una calle desde éste hasta la muralla, donde seguramente una puerta se abría en dirección a la zona del Valle del Ebro. Los cultivos se ubicarían en el exterior de la ciudad y en la zona cercana al río. Podría existir una relación clientelar previa de Pompeyo con algún jefe vascón ya que sabemos que nueve personas de la ciudad vascona de Seguía recibieron la ciudadanía romana de Ceno Pompeyo Estrabón, padre de Pompeyo Magno, el año 90 a. C., en recompensa por su ayuda en la toma de Ausculum (en el Piceno) durante la guerra de Italia, llamada también guerra Mársica.
Posteriormente la ciudad adquiere mayor importancia, como menciona Estrabón:
...después, por encima de la Lacetania, en dirección al Norte, está la nación de los vascones, que tiene por ciudad principal a Pompelon.
La Pamplona romana disponía de termas, según los últimos hallazgos arqueológicos de la céntrica Plaza del Castillo, lo que confiere al asentamiento una categoría superior a la que tradicionalmente se había considerado.
Visigodos
La dominación visigoda de Pamplona es un tema políticamente polémico. Pese a haber sido sede episcopal de la iglesia visigoda, y haber necrópolis visigodas en Pamplona, existe alguna polémica sobre si existió o no dominación visigoda sobre la ciudad o, simplemente convivencia. Los testimonios arqueológicos y documentales han recibido diversas interpretaciones en algunos casos derivadas de la polémica política.
El Reino de Pamplona
Tras los episodios visigodos, musulmanes y carolingios, en la segunda mitad del siglo IX la ciudad se afianza en el emergente núcleo cristiano. La dinastía Jimena, en el siglo X, vertebra este movimiento social y político y da lugar al Reino de Pamplona, así llamado originariamente perviviendo esta denominación los dos siglos siguientes, hasta que en 1164 tomó el título de Reino de Navarra. Con este cambio nominal se pretendía subrayar la soberanía del territorio, del conjunto de Navarra, y marcar distancias frente a la poderosa corona de Castilla. La expulsión de los musulmanes y la formación del reino de Pamplona atrajo a nuevos pobladores (siglo X).
Las guerras de los Burgos
En el entorno de la ciudad originaria (Navarrería, donde se encontraban los vascones) surgieron nuevos núcleos de población (San Nicolás, cuya población era más heterogénea y San Cernin mayoritariamente francos), todos ellos con administración y privilegios propios, aunque bajo la autoridad del obispo.
Restos de la muralla medieval del burgo de San Cernin, destruida parcialmente por un parking subterráneoEsta estructura provocó frecuentes desavenencias y enfrentamientos desde 1213, que culminarían con la destrucción de la "Navarrería" y la masacre de su población en septiembre del año 1276. Este terreno quedó totalmente abandonado durante casi 50 años.
Posteriormente, al repoblarse volvieron a producirse enfrentamientos, hasta que las disputas fueron zanjadas tras la proclamación del Privilegio de la Unión por el rey Carlos III "el Noble" en 1423, unificando la ciudad y destruyendo las murallas que separaban a los burgos. (Ver: Los burgos de Pamplona)
Invasión castellano-aragonesa
Ocupada por el ejército al mando del Duque de Alba por orden de Fernando el Católico en 1512. Pamplona, que era beaumontesa en la guerra civil entre beamonteses y agramonteses, y con las tropas castellanas en sus puertas se rindió el 25 de julio de 1512. Otros lugares de Navarra ofrecieron una mayor resistencia.
Tras la conquista es anexionada, junto con gran parte del Reino de Navarra, al Reino de Castilla en la reunión de las Cortes Castellanas en Burgos el 7 de julio de 1515. Reunión en la que no intervino ningún navarro.
Tras la ocupación se produjeron tres intentos de reconquistar el Reino de Navarra. En el mismo 1512 las fuerzas navarras con apoyo de las francesas sitiaron Pamplona del 7 al 27 de noviembre, pero se retiraron a la llegada del invierno. Otro intento, en 1516, no llegó a Pamplona porque fueron detenidos en el valle de Roncal. En mayo de 1521 se recuperó todo el reino, incluida Pamplona, con la colaboración de sus habitantes, que se sublevaron en contra de los ocupantes castellanos. Aquí resultó herido el fundador de los Jesuitas, Ignacio de Loyola, oñacino que luchaba con los castellanos, mientras que los hermanos de San Francisco Javier lucharon para liberar el Reino. Poco después, en la sangrienta batalla de Noáin el 30 de junio de 1521, las fuerzas navarras, en inferioridad numérica perdieron definitivamente Pamplona. . La ciudad de Pamplona, tras estas batallas y asedios debío quedar económicamente maltrecha pues el propio rey otorgó una exención de impuestos a sus habitantes durante cinco años.
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